¿Cómo protegernos frente a gripes y resfriados?

Con la llegada del otoño, comienza el período de las bajadas de temperaturas, más humedad en el ambiente, cambios de temperaturas entre el interior y exterior… comienza la época en la que aumenta el número de casos que acuden a las consultas médicas por catarros y gripes. En el post de hoy vamos a hablaros de la diferencia entre ambos y algunas claves que son importantes conocer para saber prevenirlos. 

¿Porqué al llegar el frío es más frecuente contraer catarros y gripes? 

Para los virus causantes de ambas enfermedades, especialmente el virus de la gripe, las altas temperaturas del verano no ofrecen un medio idóneo para desarrollarse y propagarse. 

Gripe vs catarro

Debemos tener claro que son dos enfermedades diferentes, entonces… ¿qué diferencias existen entre ambos?

  • Un catarro o resfriado común es una infección en el sistema respiratorio que produce congestión nasal, dificultades para respirar, tos, irritación ocular, dolor de garganta, secreción nasal, cansancio leve o moderado, en ocasiones dolor de oído…

Por otro lado, la gripe cursa con fiebre elevada, escalofríos, mareos, malestar general, dolor muscular intenso en piernas y espalda, debilidad, fatiga, dolores de cabeza… 

  • Los virus causantes de la gripe y del catarro son diferentes. La gripe se contagia por contacto con el virus Influenza, mientras que los causantes de los resfriados son los Rinovirus.
  • La gripe tiene una aparición de los síntomas más repentina, en cuestión de horas la persona empezará a encontrarse mal, con debilidad… mientras que los catarros tienen una aparición más paulatina.
  • La gripe muy raramente se contrae dos veces o más al año, mientras que los catarros se pueden contraer de 4 a 6 veces. ¿Por qué sucede esto? El virus Influenza muta solamente en una ocasión cada año, por lo que una vez se padece, nuestro organismo crea anticuerpos que ante la presencia nuevamente del virus, se ponen en funcionamiento para evitar contraer la enfermedad. 

¿Cómo podemos prevenirlos?

Para la gripe, la principal prevención es la vacuna. El Ministerio de Sanidad ha descrito unos grupos de riesgo para los que es más recomendable estar vacunado. Entre estos grupos de riesgo están: personas mayores de 65 años, residentes en instituciones cerradas, mujeres embarazadas, trabajadores en centros sanitarios…

Desde nuestros propios hogares, podemos tomar una serie de precauciones que nos ayudarán a prevenir la gripe como son:

  • Lavar las manos de forma frecuente y adecuada. Frotando durante dos minutos, acordándose de frotar bien entre los dedos, las palmas y el dorso de las manos y las uñas.
  • Mantener una alimentación adecuada que nos aporte vitaminas y minerales. Una dieta rica en frutas y verduras nos ayudarán a fortalecer nuestras defensas. 
  • Abrigarse bien al salir a la calle y evitar los grandes contrastes de temperaturas. 
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Evitar tocar los ojos, nariz y boca. Si con nuestras manos hemos tocado un teclado de ordenador, el pomo de una puerta… contaminado nos podremos contagiar.